Cuarenta y cinco minutos, explicados
Saber qué va a pasar quita la mitad del miedo. Esta página explica la primera visita con el detalle que normalmente no se cuenta.

- 0–5Llegas y hablamos
Qué te ha hecho venir, qué te preocupa y si has tenido alguna mala experiencia. Si el dentista te impone, dilo aquí: cambia cómo irá todo lo demás. También nos dices si tomas alguna medicación y si tienes alguna enfermedad relevante, porque algunas condicionan el tratamiento.
- 5–15Exploración
Dientes, encías y mordida. Todavía no se toca nada: solo se mira. Si quieres que paremos en cualquier momento, se para.
- 15–25Radiografía
Es lo que permite ver el hueso y lo que hay bajo la encía. Sin esto, cualquier presupuesto es una adivinanza. La dosis de radiación de una radiografía dental es muy baja, pero si estás embarazada dilo antes.
- 25–40Te lo explicamos
Qué tienes, ordenado en tres cajones: urgente, puede esperar, no hay que tocar. Y qué pasa si no haces nada, que también es una opción legítima y tenemos que explicártela.
- 40–45Presupuesto por escrito
Con el desglose de cada pieza y cada sesión. Te lo llevas a casa. Nadie te llama después para presionarte.
Lo que no haremos
- No te reñiremos, ni por los años que hace ni por el estado en que esté
- No te haremos ningún tratamiento el primer día si tú no lo decides
- No te daremos precios por teléfono antes de verte la boca
- No te diremos que tienes que decidir hoy porque hay una oferta
- No te venderemos un tratamiento que no necesitas
Qué tienes que traer
La tarjeta sanitaria no hace falta, pero sí viene bien que traigas: la lista de medicamentos que tomas, el informe del médico si tienes alguna enfermedad relevante, y cualquier radiografía o presupuesto de otra clínica si lo tienes.
Traer un presupuesto de otro sitio no nos molesta nada. Al contrario: nos ahorra tiempo y te permite comparar con criterio.